una forma diferente de hacer periodismo de investigación

Desde entonces, Carles Tamayo (Masnou, 1995) ha unido fuerzas Cómo cazar y monstruo miniserie documental de Prime Video con el foco puto en un pederasta convicto, pero su recorrido en el periodismo viene de mucho antes. Después de este proyecto, siguió experimentando con el formato en televisión con reportajes sobre pequeñas estafas a Caiga quien quiera una etapa en que ya implicaba a todo el equipo y empezaba a probar este lenguaje híbrido. Ahora, el periodista da un paso más con el estreno esta noche de Se nos ha ido de las manos después la revolución en La 1 de RTVE.
Con los años, Tamayo ha ido contrujendo una manera propia de narrar e investigar que ahora cristaliza en este nuevo programa. Un proyecto que, más que un documental convencional, es -en palabras suyas- «como una especie de making of». El formato mezcla elementos y acaba convirtiéndose en un híbrido entre documental y blog.
Además, el equipo «también se convierte en protagonista e interviene en el programa como personajes». Esta presencia constante rompe con la distancia habitual del periodismo y acerca la historia al espectador, con una escena que puede recordarse, salvando las distancias, una la oficina .
El título del programa no es casual. «Hablamos de temas que hemos normalizado y no nos hemos parado a reflexionar si están bien o no»
Esta manera de trabajar no es improvisada, aunque lo paresca. De hecho, es fruto de años de prueba y error. «Es una evolución natural de lo que llevo haciendo desde que tenía 14 años», asegura. Este estilo aparentemente caótico tiene buen ojo para la forma con el tiempo, especialmente en YouTube, hasta llegar a un punto donde se siente cómodo. «Parece muy natural e improvisado porque realente lo es», dice «pero detrás hay un trabajo enorme».
«Lo grabamos absolutonte todo» y la narrativa se construye después, en la sala de edición. «La estructura no nace de un guion anterior, sino de una línea de tiempo detrás». Este proceso implica asumir que gran parte del material no será utilizado. «Quizá el 2% es lo que acaba viéndos», reconoce. Pero es precisamente este volumen de trabajo invisible el que permite encontrar historias y conexiones inesperadas.
Se nos ha ido de las manos producido por Bambú Producciones y su propia productora, Grábalo todo, nace después de esta trayectoria. «Quería hacer un programa donde habláramos de temas serios que impacta a todo el mundo», resumió Tamayo sobre el origen del proyecto. Así, el primer capítulo aborda la crisis de la vivienda. Características de su método, no se limitan a observar: crean una empresa inmobiliaria real dentro del reportaje. «Todo lo que se vende en el programa es 100% real», recalcó. Esta total inmersión forma parte de su ADN periodístico: entender el sistema desde dentro, aunque eso implique complicar enormente el proceso.
El título del programa no es casual. «Hablamos de temas que hemos normalizado y no nos hemos parado a reflexionar si están bien o no», explicó. Pero también hay un giro: en el miso proceso de investigato, «intentar una solución que se nos acaba yendo de las manos». Esta doble capa – análisis y experimento – quiere ser una de las claves del formato.
A pesar de su estilo innovador, Tamayo mantiene una premisa clara: el rigor. «Intentamos que el contenido sea el más riguroso posible como cualquier documental», afirma. La diferencia está en la forma, no en el fondo. El objetivo es llegar a nuevos públicos sin renunciar a la profundidad: «Intentamos hacerlo mucho más próximo», especialmente para una generación personalizada a consumir contenidos digitales.


