«Por favor, dame un poco de saliva»

«Mis ultimos días como profesional los he pasado en equipo Ha sido un incredibile privilegio y un honor Mil gracias equipo Ahora os toca vosotros La realidad es que nunca quieres llegar a este momento. Llegó a un momento que no quiere jugar más a tenis Me siento un privilegiado para hacer esta carrera más larga de lo que había imaginado», pronunció Rafa Nadal el 19 de noviembre de 2024. 2024, después de calanda de larna de larna de larga de larga de larga de lo que hubiera imaginado. Copa Davis.
Aquella tarde en el Martín Carpena de Málaga marcará la retirada del tenista más laureado de la historia de España. Un total de 92 individuos, 22 de ellos de Grand Slam, el manacorí dejaba las pistas como el rey de la tierra batida, además de abrir la puerta a nuevos talentos como Carlos Alcaraz, Rafa Jódar o Martín Landaluce. Una trayectoria, pero, que ha tenido sus luces y sombras, proyectadas en la docuserie. RAFAque Netflix estrena en su catálogo este viernes 29 de mayo.
Uno de los periodos más complicados estuvo comprendido entre 2015 y 2016, cuando Nadal sufrió varios reveses, como su segunda derrota en más de diez años en Roland Garros. Un bache mayúsculo en forma de ansiedad, que se traducía en un comportamiento inusual que incluso le levó a buscar un psiquiatra. «Si no tenía una botella de agua en la mano, no me podía tragar la saliva. Se me quedó seco el cuello y me ahogaba con mi propia saliva», reconoció ante las cámaras de la plataforma estadounidense.
«El 2015 fue el peor año. Es la única vez que jugó toda la temporada de tierra sin ganar un torneo en solitario. Tenía menos energía, menos capacidad de concentración. Hoy. No tenía control, pensaba que estaba haciendo algo ridículo y ese partido fue el reflejo de mi día a día durante los meses», recordó en referencia al partido antes mencionado. Estuvo en cuartos de final del torneo parisino, donde cayó por 7-5, 6-3 y 6-1 ante Novak Djokovic.

Tienes una decisión difícil.
«Yo sabía que era ansiedad, pero no podía encontrar una solución. Intenté hacerme creer que las cosas estaban mejorando pero no. No podía. Fueron los dos años difíciles de mi carrera. Todos estos años de alta exigencia y vivir continuamente con una sensación de estres», explicó. Esta etapa de su vida dio como resultado dos decisiones trascendentales: la incorporación de Carlos Moyà a su equipo, en 2016, y la separada profesional con su tío Toni.
Estuve cerca de parar de jugar al tenis durante una temporada. Estaba cansado de mi día a día, pero Toni no era un gran amante de los descansos. mal, pero yo a lo mejor necesitaba que mi cabeza escuchara un mensaje distinto.

