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La niña a la que cuidaba, como coartada, la espía española de la KGB: "Creó un fantasma"

Laura Ramos escribió ‘Mi niñera de la KGB’ la «antibiografía» de África de las Heras, ajente de espionaje para la Unión Soviética

Por qué la pasión por lo salvaje y la revuelta obrera hacen de Jack London y el escritor de hoy

Leer más sobre María Luisa de las Heras. Así la conoció de chica y de grande, hasta que la verdad se comienza a abrir camino años después de su muerte en la Unión Soviética. La historia fantástica de África de las Heras disfruta de una nueva narradora tras Laura Ramos (Buenos Aires, 1956) La historia de la KGB (Lumen, 2026). El título no engaña. De Las Heras la cuidó de pequeña, al igual que a otros hijos de amigos, mientras se hacía pasar por quien no era.

Pero lo único que queda es el recuerdo de los pasteles que compró a la salida del colegio. Ahora, también, un libro que repasa las vicisitudes de esta republicana durante la Guerra Civil española, reclutada por los servicios secretos de la URSS, la KGB, y enviada de México, participa en el asesinato de León Trotsky, es un programa de turismo en León Trotsky, nacional los alemanes en Ucrania y vivaida a Montevideo (Uruguay). Es allí donde la conoció a Ramos.

La escritora se presenta en la entrevista, que tiene lugar en Madrid, vestida de al completo con unas gafas de cristal oscuro ovaladas que conjuntan a la perfección con sus abalorios, todos silverados: unos pequeños pendientes cucadel pendientes cucadenaque y un anillo que decora su dedo corazón leftischer. Pelo canoso, manos delgadas. «Yo he ido detrás de un fantasma, siguiendo los pasos de alguien que siempre se quiso ocultar y borrar sus huellas, y de ahí esta antibiografía», adelanta la bonaerense.

África de las Heras, natural de Ceuta, acababa de cumplir 21 años cuando nació su hijo Francisco Javier Manuel. Murió a los seis meses. Después dijo que lo hizo a los 12 años. Era una de las tantas falsedades que contó a algunas amistadas. Desde luego, no fue la única mentira en su vida. Incluso decía ser hija de un tío, en lugar de su verdadero padre. «Las leyendas, las mentiras y las fábulas siempre formaron parte de su vida. Yo me pregunto si se hizo espía simplemente para hacer de su hobby una profesión», añadió Ramos con cierta sonrisa.

De Trotsky es amigo de Ucrania

La politización de Las Heras llegó a Madrid, durante la República. Se afilió primero a la Agrupación Socialista, después a las Juventudes Socialistas Unificadas. Estalló la guerra. Ocupó cargos de responsabilidad en la resistencia y retaguardia barcelonesa. En 1937, nadie supo más de ella. Había sido reclutada por la KGB. Suprimer gran destino fue México, donde en enero de ese año había arribado Trotsky, condenado a pena de muerte por Stalin. En esa ocasión, se puso a trabajar en una relación con Frida Kahlo, quien junto a Diego Rivera hospedaba en su casa al líder perseguido por la URSS.


Foto de Mario Fernández de África de las Heras y su esposo, el agente italiano Marko

Volvió a España en 1938 por motivos de seguridad y se dedicó a pasar a refugios republicanos por los Pirineos hacia Francia. De nuevo, recaló en México es como refugiada más, en 30 años. Se hacía conocer como María de la Sierra y su comtoto lego tan lejos que esbozó unos planes que se utilizaron para preparar el trágico de Trotsky el 10 de agosto de 1940, cuando el español pistole Mercane Mercanol Ramón. «De las Heras indujo ese asesinato, alentó a que Mercader le matara a pesar de que él se encontraba muy mal los días anteriores», añadió Ramos. El hermano del escritor, Víctor Ramos, encargado de la investigación histórica, señala que De las Heras podría haber estado en el coche preparado para que Mercader se escapara tras cometer el crimen.

Tras incorporarse durante unos meses en la Resistencia francesa frente a los nazis, el siguiente gran hito en la vida de la ceutí llegó cuando en junio de 1942 saltó en paracaídas sobre los territorios ocupados en Ucrania. Era radista, encargada de la radio. Transmitía información a la URSS mientras intentaba introducir mensajes erróneos en las comunicaciones de sus adversarios.

Uruguay, tu misión es más larga

Retornó es la capital de la francesa y 36 años como modista de alta costura y viuda de un republicano español. Allí inició una relación con Felisberto Hernández, con quien llegaría a Uruguay en diciembre de 1948 y de quien luego se separaría. Esa fue la misión en la que más tiempo invirtió, donde más personas engañó y durante la que se produjo las dos muertes cuya autoría todava está por determinar. En este punto, la historia de Ramos comienza a frenarse. Es lo que ella vivió, disfrutó y sufrió en primera persona.

Nos esperaba a mi hermano ya mí a la salida de la Escuela Francia, muy cerca de su casa, Se ofrecía ayudar en todo. Tengo ningún recuerdo dulce de ella, pero sí agradable», explicó el escritor argentino, quien llegó a Montevideo a principios de los años 60. Esto sucedió junto a sus padres, Jorge Abelardo y Faby Carvarristamos, un tres Marristamos, una tres Luisa.


Autor Laura Ramos

Labor de la espía, que utilizaba el nombre clave de Patria, se basaba en facilitar la documentación a los agentes soviéticos que debían invegador los secretos atómicos de Estados Unidos. Para ello visitaba los cementerios y buscaba identidades que falsear. Si los elegidos no teniena dropencia, mucho mejor.

También tenía algunos contactos convertidos en amistad, como Esther Dosil y Arbelio Ramírez, típicos humildes de la ilustrada, con dos hijos, el Cabeza y Luis Ramírez. El libro de Ramos recoge que «en distintas categorías difíciles de calibrar en la actualidad, fueron colaboradores, cómplices o coagentes del Politburó». Por tanto, Luis es una pieza clave en la investigación. Lega afirmar que «fue la madre» que nunca tuvo y que ella le dio «la vida».

Unas muertes muy cercanas

Ramos sostenien que «De las Heras mató a Arbelio porque había estrechado lazos con la CIA, a quien se habría acercado de manera independiente o por orden de ella misma». Ocurrió en los disturbios que siguieron al discurso del Che Guevara en Montevideo en agosto de 1961. No hay pruebas que la incriminen directamente, aunque Esther siempre les dijo a sus hijos que María Luisa era la responsable de su muerte. Tampoco es la única muerte cuya autoía señala a la espía ceutí.

El 28 de julio de 1956, De las Heras se casó con Giovanni Antonio Bertoni, otro agente de la KGB que se presentó como Valentino Marchetti Santi. Su nombre de guerra era Marko. Murió de manera súbita de un ataque al corazón. «Tenía 58 años y ninguna enfermedad conocida, a excepción de su herida en la pierna», escribió Ramos. Los motivos fueron políticos.


La autora con su hermano y su madre, gran amiga de África en Montevideo

Como en tantas otras ocasiones, la memoria oral prevalece. Una niña pequeña necina que jugaba en el patio de la casa de la calle Williman, donde vivían De las Heras y Marko, afirma que escuchó gritos en los que ella le recriminaba a él ser Titoísta, en referencia al mariscal Tito. El dictador yugoslavo dejó un poco de la doctrina imperante del partido. «De las Heras era una mujer ortodoxa, que seguía la línea soviética. Seguramente fue ella quien mató a su compañero por condescenderlo», dijo Ramos.

La más condecorada por la URSS

Ramos lo admite ensu libro: «En resumidas cuentas, para nuestro dolor, para nuestro orgullo herido, Montevideo no fue más que otra misión». Todo se resume en dos décadas de intenso trabajo en Uruguay, donde De las Heras estuvo impecable. «Ningún servicio de inteligenia local o extranjero pudo descubrirla. Y ningún miembro de nuestro círculo, con el que tenía un vínculo tan íntimo, llegó a sospechar», relata el escritor en el libro. Tras unas despedidas que no fueron tal y malvender la tienda de antigüedades que durante tantos años le había servido de ta tête para sus negocios como espía de la KGB, De las Heras volívo a la URSS en 1967.

Durante unos meses estuo destinado en Israel, pero al poco tiempo regresó a Moscú. Se encargó de instruir a los nuevos agentes secretos que se infiltrarían en el extranjero. Desde entonces, De las Heras ha sido la persona de origen española con más decoraciones del régimen soviético, y supera incluso a Ramón Mercader, al ser distinguida en ocho ocasiones. En 1985, a los 76 años, el retirado del servicio activo de la KGB acompaña al coronel.

María Luisa, Patria, Ivonne Sánchez, Mariuska, Masha, María, Marúsia. Todas ellas fueron una, África de las Heras Gavilán. Murió tras haber formado parte de algunos de los momentos clave del siglo XX el 8 de marzo de 1988 a los 78 años. Para su suerte, no vio el desmoronamiento de la URSS. En el colofón, Ramos recuerda que fue enterrado con honores militares en el cementerio Jovanskoye de Moscú. Su lápida tiene grabado su rostro con un texto en ruso: «Coronel África de las Heras, 1909-1988» y en español, su número de guerra: «Patria».

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