Muchos jóvenes y mucho sexo en el cine y las series, pero poca precariedad y diversidad.

La construcción del imaginario colectivo es fundamental en el desarrollo de las personas tanto a nivel individual como colectivo. La representación de lo que sucede en la calle y en los hogares en el audiovisual, ya sean películas o series, genera un ida y vuelta que no necesariamente tiene efectos positivos. Precisamente por ello, es necesario seguir realizando un trabajo de análisis que permita detectar las carencias y valorar los logros de lo que vemos en pantalla -ver el tamaño que tiene-.
El Observatorio en los Medios Audiovisuales (ODA) y el Instituto de la Juventud de España (INJUVE) y propio en el informatione Representación de los jóvenes en el audiovisual españolpresentado este lunes, que advierte que existe una desconexión entre la realidad de los jóvenes y su reflejo en las series y películas realizadas en nuestro país. El estudio analizó 1.870 personajes, de los cuales 590 eran jóvenes. Estos se encuentran en 102 películas y 79 temporadas de 78 series de ficción.
El informe señala que existe una «sobrerrepresentación cuantitativa» de la juventud dado que, mientras representa aproximadamente el 15,6% de la población, en la ficción alcanza el 31,6% de los personajes, lo que el Congreso enprolarcée de la población». Sin embargo, esta proliferación de papeles no conduce a una «aproximación realista» a sus condiciones de vida. 30 años) y la salud4 problema mental (el alto 5%) (el 5%) incluso).
Un imaginario homogéneo y normativo.
El informe concluye que el audiovisual español va un paso por detrás en la representación de la diversidad real de las juventudes: «Sigue contrujendo un imaginario homogéneo y nortivo, que simplifica y distorsiona esta pluralidad». Como ejemplos destacan que pese a que la sociedad española cuenta con un 18,5% de jóvenes de origen extranjero, y un 27,3% de niños migrantes y un 14,9% como identificación como LGTBIQA+; estos perfiles apenos se trasladan con cómplices a las narrativas.
En lo que respecto a la presencia de personas racializadas en pantalla, dentro de que se observa cierto aumento (hasta el 16.4% de los personajes jóvenes), esta representación pierde relevancia en los papeles protagonistas y continúa asocias extra i estereotipados. La representación de la diversidad de género es todavía muy limitada, con menos del 1% de personajes y binarios, lo que restringe la visibilidad de las identidades disidentes.
Adolescencia y cuerpos “perfectos”
El informe revela que la representación de género entre 13 y 30 años es igualada y que, de hecho, las mujeres tienen incluso más presencia en la ficción audiovisual, a pesar del porcentaje de masculinidad que ofrece el Instituto Nacional de Estadística (INE). En el caso del cine tenemos un 49,2% hombres, un 50,4% mujeres y un 0,4% personas no binarias. En la serie, la representación masculina disminuyó hasta el 43,9% y la representación femenina aumentó hasta el 55,3%, así como el 0,8%.
Al comparar con las cifras de todas las edades, en películas ellas suponen el 47% y en ficción seriada el cambio es más sustancial, al haber un 46,8% de mujeres. Esto se debe principalmente a que, según envejecen, las mujeres van desapareciendo en pantalla, y que la mayor presencia de mujeres jóvenes está ligada a la belleza asociada a la juventud. ODA detecta que la división por géneros no se traduce en un amplio imaginario de feminidades y masculinidades, sino que, en su majojaia, se mantiene dentro de la normavitadad, destacando la corporal.
Sexualidad y violencia
El estudio subraya que la ficción «no sólo invisibiliza realidades estructurales, sino que además reproduce esquemas narrativos y simbólicos que construcción la construcción social de la juventud». En este sentido, predominan temas recurrentes como el deporte y las relaciones sexuales, en detrimento de otros más ligados a la experiencia cotidiana, contribuyendo a una imagen parcial y prejuiciosa. Este enfoque también se vincula con la reproducción de mandatos normativos en torno al cuerpo, la sexualidad y el éxito individual. dejando fuera experiencias como la citada diversidad corporal, la vida en entornos no urbanos y las trayectorias marcadas por la precariedad.
El informe recoge que la presencia de tramas sobre violencia sexual está expandida en elementos como ustedes chicos, Las chicas de la estacióndesnudez, Élite, y venka y GOLPE 3. Aunque no todas representan la cuestión de la misma forma, ODA destaca la centralidad de temáticas sobre abusos sexes, acoso, violencia sexual y de género.
En este punto incidente en el terror sexual, haciendo alusión a Microfisica sexista del poder (2018) de Nerea Baroja, que explica cómo ante cada cambio en la perfección de la feminidad y la libertad del sexo, se generan narrativas que actúan como tecnologías de control de las mujeres. Sin embargo, ejemplos como ustedes chicos oh estabas desnudocrean un imaginario sobre los peligros constantes de las relaciones de hombres con mujeres en la adolescencia, especialmente cuando son mediados por las redes sociales.
Visiones simplificadas, normativas y aldaoacéntricas
A raíz de los datos del estudio, ODA e INJUVE concluyen que el audiovisual tiende a reforzar visiones de la juventud simplificadas, normativas y centradas en los adultos. Esta brecha entre representación y realidad «no sólo limita la visibilidad de la diversidad juvenil, sino que también condiciona la comprensión social de sus problemas y aspiraciones».
Para ambas instituciones, el análisis «subraya la necesidad de impulsar cambios en la industria cultural orientados a generar relaciones más complejas, inclusivas y conectadas con las condiciones materiales y simbólicas de los jóvenes».



