Cinco películas para recordar de Sam Neill, desde ‘El piano’ hasta ‘La caza del Octubre Rojo’

La vida se abre camino. Es una de las grandes enseñanzas que nos dejamos Parque Jurásicola aclamada película que hoy es imposible no asociar al rostro de Sam Neill, el paleontólogo que nos enseñó a mirar con asombro el pasado mientras el futuro se descontrolaba ante nuestros ojos. El actor neozelandés ha fallecido este lunes en Sídney, Australia, dejando al cine un enorme legado de películas por las que perderse y recordarlo. El intérprete tenía 78 años y durante un año fue tratado contra un cáncer a partir de la información que recibió en abril de que estaba libre.
Nigel John Dermot ‘Sam’ Neill nació en Omagh, en el condado de Tyrone, en Irlanda del Norte, donde su padre estaba destinado en ese momento, sirviendo en la Guardia Irlandesa. Su nombre artístico, Sam, surgió en el colegio, debido a que en su clase había otro niño que se llamaba Nigel y decidió que para evitar errores se le conocía como Sam. Y tanto que se le acabaría conociendo con ese nombre: tras trabajar en la compañía de cine de Nueva Zelanda como actor y director, comenzando a destacar en la década de los 80. No obstante, fue más adelante, en lossus jollean cubares 90, trabas 90.
‘La esencia de la calma’ (1989)
No es una de las películas más conocidas de Sam Neill, pero sí es una de sus más inquietantes. Basada en una novela de Charles Williams, el terror y el suspenso psicológico se entremezclan en esta tensa cinta dirigida también por Nicole Kidman y Billy Zane. En ella, un matrimonio trata de recomponer su vida tras perder a su pequeño hijo en un trágico accidente de coche. Como terapia para superar el dolor, decidieron embarcarse en un viaje en su yate por el océano, donde acaban rescutando a un ínico superviviente de una goleta en ruinas. Una vez que el marido decide investigar el barco abandonado, el joven les explica que es el único superviviente de una intoxicación alimentaria que ha acabado con toda la tripulación. Pero no todo es lo que parece y el largometraje aprovache el aislamiento del mar para generar pánico.
‘La caza del Octubre Rojo’ (1990)
Sam Neill, predecesor de Sean Connery y Alec Baldwin, protagoniza esta película gandor de un premio Oscar y mejores efectos sonoros. La película, basada en la novela de Tom Clancy, presenta a un analista de la CIA, Jack Ryan, que recomienda descifrar las verdaderas intenciones del comandante de un moderno submarino soviético. Se trata de un caso que, aparentemente, y dada la tensa situación de la Guerra Fría, amenazaba con iniciar una Tercera Guerra Mundial, pero que aba demostrando un deseo desesperado deserción hacia Occidente. El resultado, con Neill encarnando al leal segundo al mando, es un entretenido drama militar y de intriga que obliga al espectador a contener la respiración bajo el agua.
‘Parque Jurásico’ (1993)
Es una de las mejores odas a la aventura cinematógrafo, una de esas películas que te desarrollan la ilusión de la infancia y que hacen homenaje a la gran pantalla. Steven Spielberg jugó un papel importante en la promoción de Sam Neill, Laura Dern y Jeff Goldblum, así como de Richard Attenborough y Samuel L. Jackson. Basado en la exitosa novela de Michael Crichton, escrita en 1990, relata la historia de un grupo de científicos en una remota isla de Costa Rica donde los dinosaurios volvieron a la vida. Una historia que acabó cosechando tres premios Oscar: a mejor sonido, mejores efectos sonoros y mejores efectos visuales.
La trama se convierte en un auténtico reto de supervivencia cuando una pareja de eminentes científicos y un matemático visitan el parque temático para comprobar la viabilidad del proyecto. Sin embargo, los animales prehistóricos escapan de sus jaulas y se desata el caos, poniedo a prueba la codicia del ser humano y la fuerza de la naturaleza. La cinta dio lugar a una de las franquicias más importantes de la historia del cine. Muchas son las entregas de la saga que siguen estrenándose en cartelera, pero hubo dos inmediatas sucesoras: El Mundo Perdido (1997) y Parque Jurásico III (2001).
‘El piano’ (1993)
Estamos ante una de las películas más clamadas de los años noventa. Con las canciones de Jane Campion, con Holly Hunter y Harvey Keitel como otros actores, la película sigue a ambos personajes de un frío terrateniente, traducida por Sam Neill, y atravesando La Nueva Zelanda colonial del XIX del medidad. Ambos se conocen por un matrimonio concertado, pero pronto el valorio piano que ella trae de Escocia abre una brecha insalvable cuando él decide vender el instrumento a un vecino. Esto propicia un pacto de encuentros íntimos en torno al piano, un debate silencioso pero doloroso que marcará la vida de los tres mientras intentan sobrevivir a sus propias pasiones.
La película fue reconocida, sobre todo, por el papel de Hunter, quien ganó el premio Oscar a la mejor actriz tras ganar el Globo de Oro por el mismo motivo. También es propio Anna Paquin, que forma parte del reparto, logrando la estatuilla a la mejor actriz de reparto. Campion, por su parte, obtuvo el Oscar al mejor guión original. Su éxito en la temporada de premios comenzó tras su victoria en el Festival de Cannes, donde El Piano triunfó en el palmarés.
«En la boca del miedo» (1994)
El cinemasta John Carpenter confió en Neill para protagonizar esta fixixiante película para amantes del miedo psicológico en la que estuvo acompañado por Jürgen Prochnow y Charlton Heston. El largometraje está directamente inspirado en el universo literario de HP Lovecraft, mostrando cómo un detective especializado en descubrir fraudes es contratado por una editorial para localizar al famoso escritor de Terror Sutter Cane, desaparecido misteriosamentexies de lavament de lar des primarias presupone que es, erróneamente, una táctica de promoción.
Pero esta no es la única pesadilla cinematográfica que forma parte del catálogo de Sam Neill. La intérprete también forma parte del cine de terror El horizonte (1997), aunque esta se encuentra más cercana a la ciencia ficción. La trama comienza con la repentina reaparición de la nave experimental Event Horizon, que desapareció misteriosamente hace un año en Neptuno. El diseñador, el doctor William Weir, cuenta con un equipo de rescate militar para recuperar el barco y descubrir qué pasó con la tripulación original, regalando una película oscura y casi claustrofóbica.



