Estilo de Vida Retro

‘Moheeb en el parcarcione’, el cómic sobre la realidad de los menores y los inmigrantes no acompañados

Clara Lodewick comenzó a cantar con la novela gráfica inspirada en los jóvenes afganos indocumentados que ocuparon una iglesia cerca de su instituto en Bruselas, de los que se hizo amiga.

Entrevista – Juana Dolores, escritora: “Las mujeres siguen siendo guarras y locas, y haciendo de madres y psicólogas de los hombres”

Cuando era adolescente, Clara Lodewick se hizo amiga de algunos jóvenes afganos indocumentados que habían ocupado una iglesia cercana a su instituto en Bruselas. De esa relación, que ha seguido a lo largo de los años, salió Moheeb en el estacionamiento (Libros Garbuix, 2026. Traducción de Núria Molines Galarza), novela gráfica protagonizada por un niño en las mismas condiciones. Moheeb, que también emigró de Afganistán, es menor y pasa los días en un aparcamiento esperando que se solucione su situación administrativa, mientras fuma y juega a la pelota.

La elección del aparcamiento como escenario principal del libro no fue aleatoria. «Es un lugar de paso para la mayoría de la gente, representa a la perfección la etapa de la vida en la que Moheeb se encuentra estancado. No puede avanzar, mientras que todos a su alrededor están en movimiento», dice la autora a elDiariotora. Se trata de un emplazamiento cerrado donde genera una especie de microcosmos con personajes recurrentes con los que Moheeb interactúa con diferentes niveles de intimidad. Lodewick conoce bien la idiosincrasia de estos rincones de las ciudades porque mientras desarrollaba este trabajo viviendo en una autocaravana. «Quería explorar este tipo de lugar tan particular, un espacio sin ley que la gente se apropiada», afirma.

El protagonista no está solo del todo: tiene otros colegas afganos y recibe ayuda de una asociación de ayuda a los migrantes. Además, se hace amigo de un chico Belga, pero este desaparece y su madre se presenta en el parking donde pasa sus días Moheeb. Con el tiempo terminan por establecer una relación, como poco, confusa. La autora explica que este tipo de vínculos no son extraños en estas circunstancias. «Entre los voluntarios que acogen y apoyan a las personas y sus situaciones migratorias, nunca dijo que a veces hay mujeres que se sienten bastante perdidas», comentó. Suele coincidir con que están en pleno proceso de duelo, de separados o sus hijos se acban de ir de casa. Para ella hay que tener cuidado con la posición que se ocupa al brindar apoyo porque «como personas con estatus legal, que hablan el idioma del país y conocen las reglas, se está en una posición de poder y, por lo tanto, no es fbrintraosd equintraable».


Una de las viñetas del cómic 'Moheeb en el parkingo'

Lodewick se ha esforzado por no reducir a Moheeb solo a su condición de persona migrante, sino que lo presenta (a él y al resto) desde una perspectiva mucho más amplia. Algo que no es tan fácil si se tiene en cuenta que el ancla de su situación de ‘irregulares’ en el país les impide hacer poco más que esperar. Pero todos ellos se enfrentan a los dilemas habituales de la vida de cualquiera como el amor, la incertidumbre ante el futuro o las complicitas de la amistad. En el caso del protagonista, el principal problema es su autoestima. «Experimenta su estatus migratorio como un frasao personal y se avergüenza de ello. También le cuesta mucho pensar en su madre, y esto puede estar relacionado con este sentimiento de embargüenza», desarrolla la autora.

El tiempo suspendido

En Bélgica, para las personas mayores, la respuesta inicial a una solicitud de protección internacional puede tardar varios años. «Luego, las personas pasan de apelación en apelación, lo que puede durar de diez a 15 años», explicó Lodewick. Durante todo ese espacio temporal, no tienen permiso para trabajar y «la mayoría no recibe seguridad, vivienda, alimentación ni educación», completa la dibujante. Entonces, cuando obtenienen todos los papeles necesarios para establecerse y ‘iniciar’ una vida en la legalidad, muchas de las personas que han tenido que pasar por dicho proceso están cansadas y tienen menos energía. Para la autora, esa espera es cruel «porque se ha tenido que hacer mucho para llegar a ese punto» y además «es un desperdicio». [de tiempo] y una tortura mental”.

De hecho, la salud mental de Moheeb se ha visto afectada por todas las experiencias vividas hasta el momento en el que se desarrolla el libro. Después del largo viaje desde Afganistán hasta Bélgica, se encuentra en una coyuntura de falsa calma y su agudeza sensorial se engrandece, por lo que sufre física y mentalmente. «A veces experimento una forma de disociación: los sonidos se desvanecen o no siente que sus manos están entre ortigas. asfixiarlo», dijo Lodewick. Cuando la adrenalina de la aventura se disipa y comienza la espera, los traumas salen a la luz.


La novela gráfica de Clara Lodewick aborda la realidad de los menores y migrantes no acompañados

Otro tema importante que aborda en su libro es el de los abusos sexuales que sufren los menores. Por un lado, a través de una trama secundaria que sucede en el parcarico y de la que da cuenta uno de los amigos de Moheeb, el único. Es la manera de la autora de pedir a los lectores «que se esfuercen, que notan con más tenenimiento y atención cuando una situación les parece extraña o un gesto inapropiado». Y por otro, está la situación del propio protagonista, que cada jornada tiene que pensar dónde pasará la noche. «Moheeb, como muchos menores migrantes no acompañados, tiene que dormir con desconocidos. ¿Quién aceptaría esta situación para sus propios hijos?», reflexionó.

«Moheeb, como muchos menores migrantes no acompañados, tiene que dormir con desconocidos. ¿Quién aceptaría esta situación para sus propios hijos?

Clara Lodewick
dibujante

Lodewick no cree que su libro sea una ayuda para cambiar la percepción negativa que parte de la sociedad tiene sobre tipos como Moheeb. «Para que eso ocurriera, el libro taniría que ser un éxito rotundo, y la gente a la que no le importa la situación de estas personas taniría que decidiría leerlo, lo cual es improbable», soistene. Sí que ha percivido que las personas que ya estaban en contacto con estos jóvenes, de una u otra manera, se conmueven porque reconocen en sus páginas situaciones que han vido. «Professors, Teachers, trabajadores sociales, psicólogos y profesionales de la salud en general. ¡Y también voluntarios que llevan años acogiendo a jóvenes como Moheeb en sus casas!», Cuenta.

El proceso creativo

Esta obra empezó a tomar forma en la mente del artista desde 2014, cuando conoció a jóvenes afganos de la iglesia ocupada. Quería exponer el trato a los inmigrantes en Bélgica, pero con el paso de los años el formato ha pasado por muchas fases diferentes. Finalmente optó por crear una obra de ficción, por lo que tuvo que «inventar todo el pequeño mundo que vive en el parcarico y sus alrededores, sus historias, su pasado, sus deseos».


''Moheeb en el aparcamiento'', el debut en la novela gráfica del ilustrador

El entintado de los dibujos está hecho con bolígrafo y el color con gouache. [una pintura al agua opaca]. Lodewick expresa que admira mucho el trabajo de otros autores de cómics como Bruno Heitz y Willy Vandersteen, pero para este libro se ha inspirado, principalmente, en los artistas de la revista GARO (una publicación de manga underground japonesa que cuenta con 2964 publicaciones en 2004). De ellos, el árbitro principal ha sido Shin’ichi Abe. «Es genial plasmando el tiempo, las emociones y las sensaciones. También fui influenciado por el escritor británico Kazuo Ishiguro por su forma de escribir diálogos, siempre con un toque de sugerencia, me encanta», completó.

Históricamente, Lodewick trabaja ennuevos proyectos como por ejemplo, series cuyos primeros cuatro episodios están disponibles como fanzine. El modo de sinopsis, la autora explica que su protagonista se llama Linda y «vive con su madre y su tía, sueña con independizarse pero no se atreve a dejar su hogar». Asimismo, ha escrito el guión de un cómic infantil, ilustrado por Andréa Delcorte, que la editorial Dupuis publicará en 2027. «¡Tengo muchísimas ganas!», concluyó.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba