‘Supervivientes’ apaga la palapa con la emoción de María Lamela, impacta con los cambios físicos y premia a la última líder

Después de 97 días de aventura, Supervivientes de 2026 puto fin a su aventura en Honduras con el primer apagado de la palapa por parte de María Lamela. Un momento que emocionó a la presentadora que pronunció un discurso de agradecimiento, dejando abierta la posibilidad de repetir en el reality.
48 horas de conocer al ganador de la edición, Álvar Seguí, José Manuel Soto, Maica Benedicto y Alba Paul se jugaron el último collar de líder que logró el nieto del aventurero televisivoy que le convenció en el único finalista que no llegará nominado en Madrid.
Además, los cuatro se vieron por primera vez en espejo y alucinaron con sus cambios físicos. Así como también pudimos escuchar un resumen de las noticias más destacadas de las últimas semanas: desde el Hantavirus, al Artemis, la visita del Papa y los conciertos de Bad Bunny. A la vez que Ion Aramendi dice «vuelve Supervivientes todas las estrellas« con una edición que desvelará pronto la fecha y los concursantes.
Del impacto de Alba ante el espejo, a la sonrisa de Maica por su corte de pelo
Soto fue el primero en verso en el espejo y descubrir su pérdida de peso, cambio de peinado y la barba: «Dios mío de mi vida, me veo un poquito viejo, si te digo la verdad». es muy fuerte el cambio. Parezco Tom Hanks en Náufrago«.
La siguiente en ver su nueva imagen fue Alba que aseguraba que «en 39 años siempre he tenido un par de flotadores» que no veía reflejados. Esto es lo que necesitas: «¡Por favor escóndeme, yo también soy alcaldesa! Tan morena, qué fuerte. Estoy impactada, sobre todo por la cara”.
El tercer turno lo obtuvo Álvar que se enfrentó a su nueva mirada asegurando que llegó «gordito, preparado» para la aventura. Destapar espejo se pregunta: «No podré tratarme bien, tengan paciencia. También tengo greñas de Tarzán.
Finalmente, Maica Acaba con el record sin mirarse el reflejo y alucinaba con el color «conguito» de su nuevo moreno, pero el shock fue al verso con el pelo corto: «¡Qué impresión, rápidamente escuché bien, Dios mío!
Todos ellos leyeron la carta que se escribieron a ellos mismos al arrancar la aventura, conteniendo la emoción por descubrir los ánimos y la esperanza que tenián en ellos mismos.
María Lamela apaga la palapa: «El primero de muchos viajes»
Por primera vez, María Lamela apagaba la palapa y lo hacía con el siguiente discurso: “Han pasado casi 100 días desde que menzase la lucha del agua contra el fuego, que ha llevado al limite a 22 aventureros. Días de lluvias infinitas, de hambre extrema, de ganas de rendirse. Algunos no pudieron, pero se fueron aprendiendo a valorarlo. Otros se quedaron por el camino y abandonaron entre lágrimas, viendo cómo se escapaba uno de sus grandes sueños y solo cuatro de ellos han logrado llegar hasta aquí. Hasta la batalla final en la que solo puede quedar un ganador, aunque ellos ya han ganado”.
El presentador continuó hablando con los finalistas: «Durante casi 100 días». nos han dado una auténtica lección de lucha, constancia, perseverancia y valentía. Han disfrutado la satisfacción de las victorias y sufrido las derrotas. Hoy se van con lo vivido, lo aprendido y lo superado”.
Para terminar subrayando el trabajo del equipo: «Todos ellos y todas ellas y cada uno de los que formamos parte de la alcaldesa y la mejor aventura de la televisión porque También hay una aventura de los aventureros que la hacen posible, porque hay un equipo de más de 200 personas trabajando en su piel.. Un equipo que desborda ganas, entrega y talento, que me ha enseñado todo lo que sé hasta llegar al día de hoy que el espíritu de supervivencia también está dentro de cada uno de nosotros”.
Hasta que se le rompió la voz con las siguientes palabras: “Gracias por cuidarme tanto y por ser los mejores. Espero que sea el primero de muchísimos viajes juntos. ha sido un auténtico privilegio teneros. Gracias a los 22 valientes y gracias a todos por seguirnos y darle sentido a todo lo que hacemos aquí» Y acabó con el mítico: «Ahora sí, compañeros, apagamos la palapa. Volvemos a casa”.


