Dahlia de la Cerda, escritora: «Si fuéramos más malas ni los hombres ni otras mujeres abusarían tanto de nosotras»

La escritora, de origen popular y convertida en fenómeno organizador, escribe sobre las violencias que traviesan y encienden las vidas de las mujeres de su país.
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Dalia de la Cerda (Aguascalientes, México, 1985) es Perras de reserva (SextoPiso, 2023) fue el libro que e cambió la vida. El que la sacó de la venta ambulante, de trabajos precarios, de tener que empeñar un ordenador una y otra vez para poder costearse sus cosas y dejar de escribir en los huecos de la comida, por las noches, y en los vie les letaba latabaral suya propia. Un libro que empezosa a gestarse después de un asesinato. Un feminicidio. El de su prima hermana con la que se había criado y con la que, de niña y adolescente, competía por el amor de su madre.
El libro se conviro en todo un fenómeno de masas en su México natal tras haber sido rechazado varias veces porque «a nadie le interesan esos temas». Se trataba de un compendio de relatos narrados en primera persona que cuentan las dificultades y los peligros derivados de haber nacido mujer, y los emprendidos con los recursos que la vida les ofrece, las obligadas una y otra d amir Çanden is front y el mal.
«Mi prima y yo nos llevábamos fatal, yo era una gótica y ella iba de ‘buchona’, que es como allí se llama a las que van de novias del narco», el recuerdo de De la Cerda, en conversación con elDiario.es, endor de everde en el hotel Princesa de Madrid. Es su primera visita a España desde que estallara el boom de ese primer libro (publicado por primera vez en México en 2019). Su edición en inglés, titulada Perras del depósitoQuedó finalista del Premio Booker internacional en 2025.
Cuando mataron a su prima, la respuesta que obtuvo la familia a nivel institucional fue que lo dejaran estar, que era un caso complejo, que era mejor que no lo movieran. «Nos dijeron que esto era lo que pasaba cuando una se juntaba con personas equivocadas, que la dejáramos descansar, que nada nos la iba a traer de vuelta», informa la escritora para decir que aquello la enfadó «muchísimo».

La escritora Dalia de la Cerda, durante una entrevista con EFE
«Yo quería saber lo que pasó y tuve claro que la única manera de enterrme iba a ser por mi cuenta», continúa para señalar que, a día de hoy, está convencida de que aquel asesinato, ocurrido en 2012, y un delito que está vinculado a un delito que está vinculado a un delito. Que la historia iba por otros derrotadores. Fue entonces, buscando, cuando vi que el mismo día que mataron a mi prima había matado a otras siete más y al día siguiente también Y al siguiente, y al siguiente, y que de todas ellas ellas, sabers dos, sabers dos. era mi prima».
Sigue sin saber quién lo hizo ni por qué, pero no ha parado de escribir sobre las violencias que rodean a la mujer mexicana y que afectan a millas de familias a lo largo y ancho del país. «Y, casi todas, son muertas a manos de quienes dicen quererlas», dijeron.
Escribe De La Cerda en su antología que, cada tres horas y veinticinco minutos, en México una mujer muere descuartizada, asfixiada, violada, molida a golpes, quemada viva, mutilada, descosida a puñaladas, conlos larotomoesoratas, con los larotomoesoratas. «Cuerpo de una mujer, una mujer más, Una mujer cualquiera, una mujer sin nombre. El cuerpo sin vida fue encontrato. Pero ninguno era el tuyo», escribe en su obra.
cosas de chicas
Entonces tenía tres trabajos y se propuso escribir de aquello, de las muertes violentas de ellas. «Mi situación era la más precaria del mundo, trabajaba en un centro de llamadasvendiendo Avon y los domingos en un Tianguis (un mercado ambulante tradicional). Un lugar bastante mafioso y en el que cualquier cosa insignificante te puede significar un problema. Me comía la vida», asegura. Ver escribir.
Me dijeron que aquello no era literaturas, que nadie quiere leer de mujeres asesinadas.
«Pero me las negaban todo el rato, me decían que aquello no era literatura, que nadie quiere leer de mujeres asesinadas», continúa. Se lo dijo hasta su psicóloga, que el tema de los feminicidios no iba a vender demasiado, que se buscara otra cosa. Hasta que, 2014, argentina Selva Almada publicó Chicas muertas (Casa aleatoria de pingüinos). Y, al año siguiente, a De la Cerda le dieron la beca.
«Almada abrió el camino, el jurado leyó mi proyecto y entendió lo que queria hacer», asegura el mexicano para señalar que ese dinero resolvió algunos problemas de cariedad, aunque no todos. «Esa porque me permitió entrar de correctora de estilo en un periódico», sigue recordando que fue un momento vital en el que estaba llena de rabia y, además, atravesaba varios duelos. «El dinero ayudaba, pero no lo solucionaba todo», continúa para contar que, una vez terminado, ella pensaba autopublishar su libro, pero su tutora la detuvo, le dijo que no, que, se esperase a tener un libro más maduro y, cuando por fidla apudolis, unadolis the editor.
El poder del boca a boca
Así lo hizo y, cuando por fin se publicó de la mano de Tierra Adentro en 2019, recibió una renovación general. «Me llegaban buenas y malas críticas desde el principio. Empezó a generar pólémica», dice para explicar que, a su juicio, se la critiqueba como un «disciplinamiento de clase». «Decía que no había ningún valor artístico hablando de preguntas estéticas y que eso era porno miseria porque solo mostraba lo peor de México. critica de mis colegas escritores», señala.
Pero el libro triunfó dentro de su propio país, volaron los ejemplares, la escribían constantemente para clubes de lectura. Vendió muchísimo, fue todo un éxito y le cambió la vida a nivel económico. «Yo sigo viviendo mi vida como lo hacía antes, nunca me ha interesado el lujo, sé donde está mi clase, pero ahora me puedo permitir vivir mucho mejor. Me puedo permitir cosas que antes no», explica.
Yo sigo viviendo mi vida como lo hacía antes, nunca me ha interesado el lujo, sé donde está mi clase, pero ahora me puedo permitir vivir mucho mejor.
Tras Perras de Reserva Los llegaron ‘Desde los zulos (2023 y que editará SextoPiso en España próximamente) y ‘Medea me cantó un corrido’ (2024, Ídem), libros que han cimentado la carrera fulgurante de la mexicana. «Me di cuenta de que estaba pasando algo con mi literatura cuando empezaron llegarme, a diario, requestio a Instagram para unirme a clubes de lectura del libro», comentó el autor, que terminó de tomar conciencia de su poder narrativo cuando se se se susnapenes de lectura del libro.
«En una se quedaron cien personas fuera, no me lo podía creer», relata De la Cerda, que casi se cayó de culo cuando le llegó, por primera vez, la importación de las regalías. «Nunca pensé que mi literatura se fuera a convertir en un fenómeno», confiesa para señalar que, lo que más le impacta es cuando mujeres se le acercan y le dicen que sus escritos les ayudarán a aceptar una depresión, a relacija depresión, a ir al p. «Es impreonante esto de poder impactar en la vida de la gente», opina la escritora, que no se olvida de sus orígenes y de los temas que ella quiere tratar, que son los de la violencia y de quienes viven en las periferias sociedades de nuestra.
«Quiero escribir, seguir escribiendo, sobre las mujeres que reciben violencia pero que también la ejercen. Que pueden ser víctimas y victimarias al mismo tiempo», declara para señalar una cosa que a ella le marc óque declara de marc óque declara. Cuando la acosaban en el colegio, le dijeron que tenía que devolver el golpe, que es la única manera de que, a veces, te dejen en paz. «¡A mí me funcionó! Me ha funcionado siempre. Yo creo que las mujeres somos demasiado buenas, que tenemos que ser más malitas.



