«Estoy a punto de lorar… pero de alegría»

La nueva entrega de MasterChef 14 remove uno de los aspirantes y menos amigos de la edición: javier. Al ser escogido para marcharse, todos (excepto una) celebraron su marcha y hasta bromearon con que “lloraban, pero de alegría”.
Mientras que él se disculpó por su paso: “Me encantaría pedir perdón a mis compañeros, a todos.me arrepiento de las discusiones que he tenido con algunos”, gritó Javier.
Todo ello, en una noche en la que volvieron los «robos» a las cocinas, con Yolanda Ramos poco a ellos. Cocinaron la propuesta «japocastiza» del chef Hugo Muñoz. Y se enfrentaron a creaciones de Dabiz Muñoz en los últimos retos.
La prueba de los robos con el peor plato de la edición
Volvió la prueba de los robos con unos aspirantes que, además de quitar ingredientes de las cestas de sus compañeros, estuvieno animados por Yolanda Ramos para hacer estrategias.
Tuvieron que hacerse con nueve alimentos con sabor mamá (setas shiitake, queso parmesano, jamón ibérico, gamba roja, ajo negro o café, entre otros) para después cocinar, en parejas y por relevos, con los ingredientes que les dejaron. Se juntaron Pepe y Gema, Carlota y Javier, Annie y Chambo, Camilla y Ana Callís (finalista de MasterChef 13 ).
Las dos parejas que no lograron presentador buenos platos fueron Pepe y Gema, y Camilla y Ana. Los primeros por falta de comunicación, con uno de los peores resultados de la edición y de la historia del talento. mientras que los mejores de la prueba fueron Annie y Chambo.
Prueba de exteriores y Camilla imponiendo a todos
En la prueba de exteriores, los aspirantes visitaron Ugo Chan, el restaurante del chef Hugo Muñoz en Madrid. Allí realizó un servicio especial que exploraba el mestizaje de alta cocina contemporánea entre dos culturas tan diferentes como la española y laponesa.
Para competir en el exigente desafío se formaron dos equipos: por un lado, los rojos capitaneados por Chambo y Formados de Pepe y Camilla; y por otro lado, los azules con Annie incluye a Carlota, Javier y Gema..
Cada cocina elaboró un menú completo compuesto por dos platos y un postre de Hugo Muñoz que degustaron 40 clientes habituales. Camilla no dejó de dar instrucciones a Chambo, que era el capitán real. Javier puto de los nervios a sus compañeras y acabó enfadado con todas.
Tras el servicio, los jueces valaroron a los dos equipos. De Annie lamentaron que le costara «tanto imponerse» porque provocó pequeños fallos, aunque los platos que sacaron estaban «ricos». Asimismo, el postre «fue una tragedia».
Si bien entre los rojos también vivieron «pullitas», aplaudieron la actitud de Camila ante quien señaló al «mejor de los tres». Por lo tanto Los ganadores fueron ellos: Chambo, Camilla y Pepe.
Prueba de eliminação con Annie en la cuerda floja y Javier, expulsión
Para salvarse de la eliminación, annie, Carlota, Javier y Gema tubonor que demosare su destreza en la la clásica prueba de los duelos con propuestas del chef Dabiz Muñoz. En este desafío, cocinaron de dos en dos.
La aspirante que empezó fue Annie, que seleccionó una campana y al ver lo que contenía el plato escogió a Carlota para batirse en duelo. Fue esta segunda la que venció, por lo que se salvó y subió al balconcillo.
Annie sigue en la competición y regresa con Gema Para Dumpling Pekinés. En esta ocasión la más acertada fue Gema quien conquistó a los jueces con su reproducción.
Por lo tanto Annie respondió tercera vez y escogió con Javier. para hacer un cangrejo con hongos a la brasa con masa de arroz al vapor. Lejos de mostrarse cansada, ella disfrutó del cocinado como nunca, mientras el aspirante se perdía con sus nervios.
Los jueces cataron los dos platos que transmitían exacta esto: la diversión y el disfrute ka Annie y el caso de Javier. Por eso, los chefs que llevan el «claro ganador» durante la época de Annie. Pepe explica la salida: «El aspirante que no continúa en las cocinas es Javier». Sus compañeros lo celebraron por todo lo alto y la esperaron para abrazarla arriba. Todos, excepto Gema que fue la única que lamentó la marcha del expulsado.
«Me encantaría pedir perdón a mis compañeros, a todos, me arrepiento de las discusiones que he tenido con algunos», admite Javier mirándolos a todos. Mientras Pepe bromeaba: «Estoy a punto de lorar… pero de alegría», decía el que había sido su gran enemigo.


