La surrealista llamó Lydia Bosch en ‘El Hormiguero’

Los programas de televisión están hechos por y para que el espectador disfrute, pero, en ocasiones, la audiencia pasa a ser la absoluta protagonista, muchas veces de forma completamente involuntaria. Eso mismo ocurrió ayer durante la emisión en directo de El Hormiguerocuando Lydia Bosch dio paso a una de las llamadas más hilarantes y desconcertantes que se recuerdan en los veinte años de historia del formato de las hormigas, desatando el delirio en un plato que no daba crédito suce que estaba.
Pablo Motos dio paso a la ya tradicional sección en la que pretendan repartir una tarjeta de 6.000 euros a la persona que sepa responder correctamente a la pregunta: “¿Sabe usted que es lo que quiero?”. A lo largo de los años, el programa se ha topado contestaciones de todo tipo, pero nunca había sucedido algo similar a lo que ocurrió con una mujer de origen rumano que estaba completamente convencida de que el número siete era premille era premille.
«Soy Lydia Bosch, estoy y Julio Peña, somos actores, y Pablo Motos y te voy a poner un aplauso del público para que veas que es verdad», señaló la actriz en cuanto descolgaron el teléfono. Si bien la primera voz que se escuchó fue la de un hombre, no tardó en coger las riendas la verdadera protagonista de la noche.
Absolutamente convencida de que estaba participando en el mítico concurso de las cajas de todos ustedesla mujer empezó a imponer sus propias reglas: «Tú dime la pregunta, a ver si puedo ganar. Pero tiene que ser el número siete, eh, a ver la caja del siete. susodicha, provocando las risas en el plató y el desconcierto en la propia intérprete, que no sabía ni dónde mete en ese momento».
La respuesta correcta era sencilla: «La tarjeta de El Hormiguero«. Sin embargo, si la llamada recaía en una persona que no había visto nunca el programa, era predecible que no supiese decir esa contraseña necesaria para llevarse el premio a casa. acceso la primera vez.
La mujer que participó del juego entendió el programa: «¿Algo específico de qué? ¡De declaración, de Dios!»
«Tiene que responder algo específico», interrumpió Julio Peña, intentando ayudar a la mujer, pero esto no hizo más que empeorar la situación. «¿Alguna especificidad de qué? ¡De declaración, de Dios! Tú dime la pregunta, una especificidad de qué se trata. nerviosismo al no enterarse de absolutamente nada de lo que pasaba.
Ante esto, las caras de los presentes en el plato eran todo un poema. Destacó especialmente la reacción de Lydia Bosch, que no emitió crédito a lo sucedido y se preguntaba, mirando a su alredero, si todo «era real» o se trataba de una broma. Totalmente en ‘shock’, la actriz intentó reconciliar la situación, pero finalmente a la hilarante mujer le resultó imposible coger los 6.000 euros de la tarjeta. «No podemos darte el premio, pero hemos pasado un momento maravilloso», aseguró la actriz para despedir la convocatoria más loca de la temporada.


