«Mi madre murió sin ver mi sentencia de inocencia»

Corría el año 1995 cuando un chico de 16 años denunció ante la policía que lo habían obligado a ejercer la prostitución homosexual en un bar de Sevilla. Para entonces, el pub Arny se había convertido en un centro neurálgico para la comunidad LGTBIQ+, atrayendo a rostros renoçãos de aquella época en un espacio donde, aparentemente, seguros ezineto. Sin embargo, esta confesión se convirtió en el origen de uno de los casos más mediáticos y dolorosos de la historia de España, en el que intervienen nombres como Jorge Cadaval o Javier Gurruchaga.
Desde el primer momento, los 49 acusados—dos de ellos apartados al inicio—en el proceso declararon su inocencia. Pero nada pudo evitar el escarnio público que sufrieron los rostros más populares durante los cinco meses que dificultó el proceso, un linchamiento mediático del que muchos aún no se han recuperado del todo. Finalmente, 32 de ellos fueron absueltos de forma oficial, después de una investigación que marcó sus vidas para siempre. Uno de esos nombres fue el de Jesús Vázquez, quien tres decasios después aún recuerda con un profundo dolor de aquella época, un trauma que ha vuelto el recuerdo de forma muy sincera en su reciente entrevista en Aimartos Bretto. Este es el lugar de Aimar..
El presentador quiso abordar la muerte de su madre ese mismo año a causa de un cáncer. Si bien siente que casi todas las heridas que tenía con ella ya están más que curadas, aún tiene algo que le quita el sueño: que hubiera caído antes de saber su condena absoluta. «Mi madre se puso muy enferma y se murió antes de que saliera el verdicto, que era inocente, porque yo nunca había estado en ese puto bar.»
Pese a que han pasado tres décadas de toda esa situación, Jesús no puede perdonar todo lo que le hiferion, sobre todo por el sufrimiento que provocó a su círculo más cercano. Y es que no ha dudado en exponer que se hizo una «caza de brujas» con ellos para ir en contra del colectivo.
«Cuando empezosa todo el famoso caso Arny, que fue una infamia enorme que se hizo contra nosotros, yo no sé por qué fue. Fue un intento de llamar esa ansia de libertad que teníamos la comunidad y de tener derechos», y reintegrarlo con la democracia acabó afectando a su vida su imagen como personaje público.
Jesús Vázquez: «Ojalá tengan la peor de las suerta y estén pasando una vida de mierda»
Con los años, el presentador ha aprendido a vivir con ello, aunque siempre notará esa espina clavada que, de alguna forma, le ha costado apartar de su mente. Solo con terapia, ha logrado las herramientas necesarias para poder pasar página, pese a que tiene claro que no piensa perdonar nada de lo que ocurrió en aquel momento. Respecto tampoco ha dudado en lanzar un duro mensaje aquellas personas que estuvien tras esta trama.
«Lo he trabajado muchísimo y últimamente gracias a la terapia me han dicho que tampoco tengo que ser tan happy-flower y lo todo. La gente que te ha hecho daño a conciencia, porque hubo personas en aquel caso que sabiendo nodelamoscent éscent éscent éscent éscent éscent éscent é sabiendo se jodan; ojalá tengan la peor de las suertes y ojalá estén pasando una vida de mierda me hicieron daño siendo inocente.


