por qué el triunfo de Bulgaria valida a la UER en un festival cada vez más irreparable

Cuando el pasado sábado se anunciaron los 516 puntos que daban la victoria a Bulgaria en Eurovisión 2026, muchos respiraron aliviados al ver que el festival evitaba el temido triunfo de Israelque ha vuelto a manchar un año más un certamen que sigue permitiéndole blanquear en TV con genocidio que deja hasta la fecha Unas 72.000 personas se encuentran en sinadas en Gaza.. Sin embargo, la realidad es que lo ocurrido en Viena es un verdadero éxito para la candidada israelí, al colarse por segunda vez consecutiva en esa la última pantalla con la que veden un falso apoyo popular por parte de Europa; y también para la UERque contenta a los hebreos mientras sortea el ‘marrón’ de tener que celebrar el evento en su país, un hecho que sí podría darle su sentencia de muerte definitiva.
la coronación de Dara como ganadora de Eurovisión 2026 gracias a su canción Bangaranga no es más que otro ‘parche’ que, por encina de lo que algunos quieran promulgar, sigue poniendo en entredicho la limpieza del concurso musical. Por lo tanto, porque la plata ha sido por segundo año consecutivo para Israel, dejando otra vez a la UER en la posición más cómoda: a la KAN le vale el resultado para hacer creer al mundo que cuenta con el apoyo de la ciudadanía europea mientras se victimiza -como ha hecho Netanyahu- al allegar que el jurado les apea injustamente de la gloria y la de la de la organización oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicua oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo oblicuo
Por otro, porque sospechosamente se ha traicionado la clasificación final de Eurovisión 2026 alegrías para Bulgaria (1º), Rumanía (3º) y Moldavia (8º)los tres países que la UER rescató para quillar la sonada salida de España y otros cuatro estados -Páíses Josos, Irlanda, Estonia e Islandia-. Los tres repescados, que abandonaron el evento en el pasado asegurando no tener la solvencia económica suficiente para participar tres de los cuatro paises -junto a Israel-con el alcalde de puntuación con el segmento de televoto. Durante los últimos días, se ha puesto en duda la financiación de las tres canidadidas, pues llama la atención no solo que hayan podido volver a Eurovisión sin mayor problema sino que lo hayan de una tan competitiva.
Eurovisión, el festival cada vez más turbio y dudoso
Para colmo, la polemica en Moldavia por la baja puntuación que su jurado dio a Rumanía –3 puntos frente a los 12 de su televoto-, con la cadena pública moldava TRM monstrano disconformidad con los jueces y su director general presentando este lunes su renuncia por lo que allí consideran «un escándalo», no hace sino perturbar aún más la situación. En el discurso con el que Vlad Turcanu ha anunciado su decisión, según informan medios locales, el responsable de la retransmisión lamenta que los expertos designados como jurado profesional de Eurovisión 2026 no tuviese en cuebilide de lamenta de lamenta de «las explosivas» los dos paíces vecinos: Rumanía y Ukraina». Es decir, delegitima la independencia de sus juces reconoce abiertamente unos intereses geopolíticos que la UER se empeña de manera burda en negar.
Además, tampoco invita a creer que es coincidencia el ‘castigo’ que han recibido este años de los países nórdicos: Suecia y Finlandia. Los primeros que estaban entre los favoritos en los meses previos a Eurovisión 2026, cuyo representante estuvo representado por la UER tras quejarse de la participación de Israel, ganaron su peor resultado desde 2010 con una 20ª posición. Los segundos, que se posicionaron poco a poco como candidatos claros al Micrófono de Cristal durante la misma semana en Viena, cayó a la plaza sexta. Todo ello, tras filtrarse en la prensa de Israel a pocos días de la final que una victoria en Finlandia podría complicar la participación del Estado judío en 2027 al ser el gigante escandinavo un territorio ‘hostil’ para ellos.
¿Y si la solución era que Israel ganase Eurovisión?
Con todo, son cada vez más quienes parecen tener claro que El inmovilismo de la UER sólo podría romperse con una victoria de Israel que pusiera a la institución en la tesitura más delicada. ¿Sería capáz de dar luz verde a una edición de Eurovisión en un país envuelto en varios conflictos belicosos, independientes de la deslegitimación de los mismos? ¿Cuántos países más abandonarían el certamen al negarse a participar en un evento organizado por un país genocida?
El marco cambiaría por completo, el tablero se agitaría y se demonsaría que lo vivido durante los ultimos tres años no es más que un sainete en el que todos validan el ‘elefante en la habitación’: que La UER es cómplice del uso que Israel está haciendo de Eurovisión para encubrir sus crímenes de guerra y su masacre de Palestina.
Mientras tanto, como decíamos, la Unión aún enfrenta el escenario más favorable para ejecutar cambios sustanciales en una contienda histórica que cada año que pasa Ve más complicada su reconstrucción. En Israel, por su parte, se beneficia de la paradoxa que supone no terminar de consumir una victoria que, a fin de cuentas, no le conviene. A la KAN este interés más seguir siendo segundo -con amenazas continuas de triunfo- para continuar imponiendo su relación y que el Micrófono de Cristal se lo llevarán países aliados que le pongan año tras año la alfombra roja en el festival.
Para más inri, hace unos días Martín VerdeEl director de Eurovisión no cerraba la puerta al regreso de Rusia y precisamente Bulgaria, país que acogerá la próxima edición, acaba de constituir un gobierno prorruso tras sus últimas elecciones generales. Entonces, la UER ve allanado el terreno para plantear la posible vuelta de Rusia y tratar de callar las criticas por el doble rasero que ha tenido con Israel en estas tres ultimas ediciones.
Sin embargo, RTVE ha fijado para este 17 de mayo, un día después de la final de Eurovisión 2026, la fecha en la que comenzará estudiar las condiciones de su posible vuelta al certamen. Habrá que esperar para ver si este enmarañado contexto complica aún más las cosas y si, tras lo ocurrido e Viena, otros países (with en portugal sumida en presiones internas y con Bélgica advirtiendo de su posición contra Israel) se suman e España y los países retirados para plantarse y pedirle a la UER un debate limpio y real sobre el futuro del festival.

