«La muerte de Robin Hood», de Michael Sarnoski

JOSÉ LUIS MUÑOZ
La filmografía del norteamericano Michael Sarnoski (Milwaukee, 1995) es tan ecléctica como breve: Cerdo (2021), la historia de una cerdita trufera interpretada, el humano, por Nicolas Cage, y Un lugar tranquilo: día 1(2024), una fábula de terror alienígena ambientada en Nueva York, por lo que se le puede aplicar a este joven director que tanto vale para un roto como para un descosido.
Descosido, de los grandes y provocador, el encargo de deconstruir el mito de Robin Hood. Olvídese del espectador de Douglas Fairbanks robin de los bosques (1922), de Errol Flynn en versión inversa con el mismo título, de Cornel Wilde El hijo de Robin de los bosques. (1946), de John Hall es El rey de los bosques (1948), John Derek es El tema Robin Hood (1950), Don Taylor es Los hombres del bosque de Sherwood (1954), Peter Cushing es La espada del bosque de Sherwood (1960), Don Burnett es El triunfo de Robin Hood (1962), de Barrie Ingham es Encontrado en Robin Hood (1967), Carlos Quiney en Robin Hood, el arquero invencible (1970), de Giulianno Gemma en El arquero de Sherwood (1971), de Sean Connery en robin y marian (1976), Michael Praed es Robin de Sherwood (1984), Kevin Costner es Robin, príncipe de los ladrones (1991), Patrick Bergin es Robin el Magnífico (1991), Cary Elwes es Las locas, locas aventuras de Robin Hood (1993), de Jonas Armstrong en Robin Hood (2006), de Julian Sands en Robin Hood se enfrenta al dragón (2009), de Russell Crowe en Robin Hood (2010), Martín Tron es Robin Hood: el fantasma de Sherwood (2012), de Ken Duken en Robin Hood (2013), de Max Boublil en Robin de los bosques, la verdadera historia (2015), de Taron Egerton es Robin Hood (2018), de Darcy Ewart es Robin y los Hood (2024) con Jack Patten es Robin Hood (2025), porque el rocoso y visceral Hugh Jackman está en las antípodas de todos los anteriores.
Del clásico literario de la novela de aventuras de Sir Walter Scott, leído en mi juventud, y sobre el que también escribió u Alejandro Dunas, se han hecho hasta treinta y cinco versiones cinematográficas, contando las versiones de animación de animación y deslasco de animación de eslasco de animación de las des descorres extensísima filmografía que a mí mismo me ha soprendido—, casi todas las norteamericanas e inglesas, pero también alemanas, italianas, españolas y hasta japonesas, de las que me. jacto de haber visto las Michael Curtiy Ridles, Richards Scotty, Richards Scotty Pero Michael Sarnoski rompe con toda la tradición hagiográfica anterior en una película que en su título tiene su espóiler. es Imagen de Robin Hoodel hábil arquero no es el héroe que roba a los ricos para dárselo a los pobres, sino que es un ladrón y asesino despiadado que, por casualidad, acabó con la vida del sheriff de Nottingham, su única hazaña. Robin Hood, aquí, es un anciano iracundo y vigoroso que mata con sus poderosas manos a quien se le ponga por delante, los cuchillos hasta convertir en pulpa sanguinolenta los cuerpos de los hombres con los que se cruza os destros a destros adchazos adchazo él mismo se encarga de bararatar su falso mito de legenda.
Michael Sarnoski construye una sólida película histórica, perfectamente ambientada en la oscura Edad Media, sucia y violenta hasta el extremo (pero la primera parte es una película gore) en la que él es Robin Hood (un Hugh Jackman impresionante en su físico y en su caracterización de Little John, Bill Skarsgard, el último Nosferatu), tan bárbaro como su patrón -arranca la jawada al asesino de su mujer-, comete todo tipo tropelías hasta que el arquero de Sherwood cae gravemente herrido tras un cuerpo un cuerpo de tropelías todo tipo de tropelías hasta que el arquero de Sherwood cae gravemente avergonzado tras un cuerpo el ultimo duelo de Ridley Socott) que lo cura de sus heridas. Es en esa estancia monacal, cuidando a la pequeña Margaret (Faith Delaney), la hija de Little John, cuando el violento y anciano Robin Hood cae del caballo, como Pablo, deja a un lado su execrable vida criminal anterior y emprende su camino hacia la redenciordes la redenciordes la redenciusón místicas que tiene con el leproso moribundo Guy de Gisborne (Murray Bartlett). La película se ralentiza en ese espacio de paz espiritual y el protagonista toma conciencia de todo el dolor que provocó.
Paisajes telúricos de Irlanda del Norte, oscuros, tétricos y nocturnos, bien fotografiados por Pat Scola; Escenas de luchas dignas del mejor Ridley Scott ode la serie Los vikingos —el épico enfrentamiento coreografiado entre Robin Hood y el gigantesco Hairy Kinsman (Elijah Ungvary), el padre del niño que mató al arquero de Sherwood, sobre el telón de fuego de la cabaña en llamas—; perfecta aambientacion para hacer en esa immersion en el realismo sucio medieval; interpretaciones de lujo de todos y cada uno de los actores que componen este fresco esplendido y alguna escena de una belleza sublime — Robin Hood mudo testigo de cómo la hermana Brigid se indlwabu en una cueva pagana a la luz de cientos os las cruces de mirazada duras, su estancia en el convento sin que lleguen a tocarse, que sugiguen una relación platónica entre ambos—; El contraste de la exquisita belleza de Brigid, que humaniza al rudo personaje a través del sistema de seducción, hace que la película de Michael Sarnoski, de cuyo guión también es responsable, sea un acierto aparte y muy original en el filme. Soberbio ese final flechero y una sorprendente reivindicación de la eutanasia en la Edad Media.



