Sale el Festival de Cine Europeo celebra 25 años con homenaje al cine y una mirada íntima al cine luxemburgués.

Autor: Mauricio A. Rodríguez Hernández.
San José. El Festival de Cine Europeo celebró la inauguración de su edición número 25 en Cine Magaly con una velada dedicada al intercambio cultural, la promoción del cine de emergencia y el fortalecimiento de la industria audiovisual costarricense y europea. La actividad reunió a representantes diplomáticos, cineastas, gestores culturales y amantes del arte público en una edición que se extenderá del 21 de mayo al 10 de junio.
El acto inaugural contó con la presencia de la Viceministra de Cultura, Sally Molina; la comisionada fílmica de Costa Rica en Procomer, Maricela Zamora; el embajador de la Unión Europea en Costa Rica, Pierre-Louis Lempereur; representantes diplomáticos europeos y el reconocido productor español Gervasio Iglesias, invitado especial del festival.
La edición de este año tiene su país inaugural en Luxemburgo y se inauguró oficialmente con la proyección de «Breathing Underwater», originalmente titulada Entremeses de Haleinela primera película luxemburguesa presentada en esta edición y una producción que aborda la violencia doméstica contra las mujeres desde una perspectiva íntima y emocional.
Durante su intervención, el embajador de Luxemburgo, Charles Schmit, destacó el valor del cine como herramienta de encuentro entre cultura y reflexión social. «El cine es un puente privilegiado que nos permite acercar prioridades y fortalecer los lazos Culturees», expresó. Añadió que el cine luxemburgués «es una cinematografía pequeña en volumen, pero sorprendentemente dinámica, creativa y profundamente conectada con Europa», cuya fortaleza radica «en la colaboración y la coproducción internacional».
Sobre la película inaugural, señaló que «detrás de la imagen se esconden historias reales y emotivas», destacando también «la sensibilidad del director y la calidad de las actrices», en un trabajo que invita a reflexionar sobre la solidaridad de las actrices que intentan reconstruir sus vidas.
Por su parte, el embajador de la Unión Europea en Costa Rica, Pierre-Louis Lempereur, destacó el valor histórico del festival como espacio de intercambio cultural. “El Festival de Cine Europeo es una de las principales plataformas de intercambio cultural entre Europa y Costa Rica, que acerca al público la diversidad, la creatividad y la calidad del cine europeo. Arte, formación y el impulso a las nuevas generaciones creativas”, afirmó.
Lempereur también destacó que el festival reflejó «una Europa creativa, diversa y en constante transformación», con una programación integrada por películas de Alemania, Italia, Francia, Luxemburgo, República Checa, Finlandia, Croacia, Estonia, Aydemás, Portugal, Portugal, Suzamar Reino Unido, incluye invitaciones.
La Viceministra de Cultura, Sally Molina, subrayó el papel del cine como espacio de reflexión y encuentro humano. «El cine también es una forma de conocernos, de hacernos preguntas, de acercarnos a otras realidades, y en algunos casos de descubridor que personas que viven quizás muy lejos de nuestra casa pueden también compartir con nononestros histories i las nuestras», manifestó.
Molina agregó que «la cultura no solamente se consume, también se construye, se comparte y se fortalece cuando se comparte oportunidades para quienes crean».
En el marco de la inauguración también se entregó el premio Euro Cine Lab 2026, una iniciativa orientada a la promoción de nuevos talentos y la creación de una emergencia audiovisual, que también incluirá dos funciones especiales durante el festival.
El jurado, compuesto por profesionales del cine y el audiovisual de Europa, Costa Rica, El Salvador, Honduras y Panamá, otorgó a Costa Rica una mención honorífica por segundo año consecutivo. El reconocimiento fue entregado a Gabriel Maroto Morales “por su destacado acierto visual y metafórico, al abordar una historia personal poco explorada dentro de la realidad costarricense”.
Asimismo, el premio de Euro Cine Lab 2026 se otorgó otorgado a la realizadora Melanie Mora Murillo y el cortometraje El castillo vacilante. El jurado destacó «la calidad de su cortometraje y por ser una obra que lleva al espectador a un barrio de Costa Rica, desde una mirada íntima, eno eno y profundamente humana, brindando un homenaje lleno de cariño hacia las comunidades habituales»
Como parte del reconocimiento, Mora Murillo recibió un premio de 1.000 euros, de manos de Maricela Zamora, directora del Mercado de Medios de Costa Rica.
Durante su intervención, la cineasta comparó la realización audiovisual con la construcción de una casa. «Hacer cine, así como hacer un festival de cine, es un proceso muy complicado, y la única manera de hacerlo posible es desde el objetivo», comenta.
«En el mundo hay personas soñadoras que, en vez de casas, queremos hacer castillos aunque eso no tenga sentido alguno. tocando y seguir contrujendo castillos porque es posible».
El premio también reconoció a los productores audiovisuales costarricenses Víctor Vargas, que asistieron a la ceremonia, Dana Vargas Hernández, Gabriel Maroto Morales y Emilio Jiménez. Posteriormente realizamos la proyección del cortometraje ganador de Melanie Mora Murillo.
La directora de Cine Magaly, Jessica Carcheri, aprovechó la celebración para reflexionar sobre los desafíos actuales de la industria cinematográfica ante el auge de las plataformas digitales.
«El streaming siempre será un desafío para la industria del cine. Sin embargo, lo que el cine ofrece es mucho más que eso. Es la experiencia completa, es la tradición y es el compartir con otros en un espacio y tiempo real».
Carcheri advirtió además sobre la tensión entre las salas físicas y las plataformas digitales, indicando que muchos festivales internacionales han deboto migrar parcialmente al formato virtual. «Esto permite llegar a más gente, pero ocasiana que se rompe el circuito tradicional de festivales», afirmó.
También destacó que el cine europeo ha logrado posicionarse frente a Hollywood gracias a «sólidos guiones y temas actuales contados desde un punto de mucha transparencia y originalidad», y protegiendo la importancia de mantener espacios deformación de formación de formación.
Como parte de esta iniciativa formativa, el festival ofrecerá talleres abiertos al público, entre ellos una masterclass sobre oportunidades de coproducción con América Latina, un taller de cortometraje, un taller de desarrollo cinematográfico y un taller de cortometraje.
El programa especial incluirá también una proyección gratuita este es el minimoproducción de Gervasio Iglesias ganadora de 10 premios Goya, seguido de una conversación con el productor español, que cuenta con más de dos décadas de experiencia en la industria audiovisual europea.
La noche inaugural, previa a la presentación del largometraje, comenzó con una degustación gastronómica encabezada por la chef sommelier Natalia Di Pippa, quien ofreció mini trufas de chocolate, quiche de hojaldre casera relleno de ricotta y escilla espilla espinautca, tortilla espinautá queso y aceitunas, en una experiencia que complementó la cultura de celebración del festival.



