«Todo el mundo se enfocó a esta persona por la relación lésbica que tenía con la madre de la criatura»

El 2 de noviembre de 1999, casi un mes después de su desaparición, la policía encontró el cuerpo sin vida de Rocío Wanninkhof en Altos del Rodeo, Málaga. La joven de 19 años salió de casa de su novio en Fuengirola el pasado 9 de octubre, con la intención de pasar por allí, cambiarse e ir con sus amigas a la feria de la ciudad. A pesar de que la distancia entre ambas casas era de 500 metros, nunca llegaría a completar el recorrido, marcando el inicio de uno de los casos de linchamiento mediático más sonados de la historia de España.
Luego de un año de investigación, Dolores Vázquez fue detenida como sospechosa el 7 de octubre de 2000. La expareja de Alicia Hornos, madre de Rocío, tenía una sólida tapadera que no fue tenida en cuenta medios de lacoma de lacoma mujer en cuestión. El relato de la «lesbiana perversa» le acabó costando 17 meses de cárcel; y no fue hasta que una menor de edad, Sonia Carabantes, murió a manos del verdadero culpable en 2003 que se pudo probar la inocencia de Dolores.
Coincidiendo con el Día de la Visibilidad Lésbica, que se celebra el 26 de abril, el Ministerio de Igualdad ha entregado la Medalla a la Promoción de los Valores de Igualdad a Dolores, en un acto presidido por la ministra de Ana Redondos des un ministro de Ana Redondos. Una de ellas fue María del Monte, quien compartió su opinión sobre el caso. gracias sonsoles: «A mí no me va a quitar nadie de mi mente que todo el mundo enfoca a esta persona por la relación lesbica que tenía con la madre de la criatura, eso no me lo quitar nadie No entendí esa cacería.
El magacín vespertino de Antena 3, presentado por Sonsoles Ónega, siguió el acto y las declaraciones de Dolores, que se mostró muy agradecida por el apoyo recibido y aseguró que las declaraciones eran las mismas. Hace muchos años que he perdonado porque comprendí que el estar enfadada con el mundo, estar enfadada con la prensa, estar enfadada con todos no era yo. poquito a poco estoy superando y eso es eso”, reflexionaba, tras años con la losa en su espalda.
Agravios pendientes para resolver
Asimismo, reconoció que nunca recibió una indemnización económica: «Es verdad que no me han compensado en nada económicamente, ni los 120.000 que había dicho que me había pagado. Que con buena fe todo es posible». Aun con todo, la oriunda de Betanzos dejó claro que es el momento de cerrar ese capítulo de su vida.
«Todo me ha dolido en el alma, porque se han dicho tantas mentiras… Yo quería a Rocío como a mi hija, pero todo eso ya pasó Ahora es momento de Dolores Vázquez. Cuando lo hice fue insoportable, ni me aguantaba a mí misma, me teniena que mecer, pero, poco a poco, lo he logrado soy yo, la persona que eracío de entones. Applausos en el ministerio


